Bodegas y viñedos Vega de Yuso

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“Cada vez que llevo a la nariz Vegantigua recuerdo ese día en el que probé uno de los vinos con aroma más fresco que conozco, un vino que transmite alegría por la nariz.”

Hoy traemos a nuestra web una pequeña bodega de la Ribera del Duero: Bodegas y Viñedos Vega de Yuso. Hace 8 años tuve la suerte de tropezar en un bar de Sevilla con uno de sus vinos, “Vegantigua”, y he de reconocer que me cautivó el olor de este vino para siempre. Días después pude hacerme con mi primera caja de Vega de Yuso y hasta el día de hoy no han faltado botellas en casa de esta bodega.

Vega de Yuso es el proyecto de un emprendedor, Rubén Iglesias, que decide crear una bodega hace 17 años (año 2002) en Quintanilla de Onésimo, en el corazón de la Ribera del Duero. La bodega posee 10 hectáreas de viñedos de la variedad tempranillo de la Ribera dispuestos tanto en espaldera como en copa y cuenta con barricas para la crianza con un 60% roble francés y 40% roble americano. La Bodega no es ostentosa pero, al verla, queda claro ese gran trabajo que, seguramente bajo la luz de un flexo en el frescor de la bodega, ha traído al mundo estos vinos tan extraordinarios. Se nota que quien regenta Vega de Yuso se siente la mar de cómodo allí, rodeado de barricas y botellas. Y sé, de buena tinta, que antepone la calidad ante todo; decisión acertada ya que bodegas pequeñas como ésta sólo sobreviven compitiendo en calidad.

Me gustan todas las bodegas pero tengo especial predilección por bodegas como Vega de Yuso: pequeñas, personales y donde todo parece mucho más sutil. Además, en muchos casos es posible visitar estas bodegas junto a la persona que luchó por un sueño hecho realidad. Para mí, conocer de la mano de su creador los vinos y las curiosidades de una bodega es algo impagable. Por ello, en uno de mis maravillosos viajes a la Ribera del Duero decidí parar en Quintanilla de Onésimo y conocer la bodega que hacía aquel vino que tanta alegría daba oler. Si alguien no lo ha hecho nunca, que lo haga por favor. Que salga desde Aranda de Duero por la carretera nacional que corre paralela al río Duero y vaya visitando cada uno de los pueblos que forman una de las tierras donde mejor se come y se bebe de España: Roa, Quintanilla de Arriba, Peñafiel, Valbuena, Pedrosa, Pesquera, Quintanilla de Onésimo,… En algún post hablaremos de los grandes viajes que tiene la Ribera del Duero, de sus innumerables bodegas y de sus templos gastronómicos. Pues bien, llegados a la bodega Vega de Yuso nos atendió directamente Ruben Iglesias, nos explicó todo el proceso de elaboración de su vino y lo más importante: nos contó el por qué de cada uno de sus vinos que fuimos catando junto a él. Si bueno era el vino que conocíamos, no menos buenos eran los vinos que probamos allí. Vega de Yuso hace 5 vinos, todos ellos 100% tempranillo de la Ribera.

– Pozo de nieve: 6 meses de crianza en barrica.
– Vegantigua: 10 meses de crianza en barrica.
– Tres Matas Crianza: 14 meses de crianza en barrica.
– Tres Matas Reserva: 24 meses de crianza en barrica.
– Tres Matas Vendimia Seleccionada: Vino de autor.

Todos son muy buenos pero el vino es cuestión de gusto y bolsillo. Por mi mesa pasan todos los años botellas de Vegantigua y Tres Matas Crianza, vinos con un precio razonable y de una calidad alta. Si Vegantigua me cautivó por su fresco olor, Tres Matas Crianza me parece un vino muy hecho con un sabor redondo pero intenso que tarda en abandonar la garganta de quien lo bebe, es un crianza capaz de ganarle el pulso a cualquier crianza de la ribera del Duero. Pronto, iremos catando poco a poco y con más detenimiento éstos y muchos más vinos en nuestra sección “La bodega del amigo del vino”.
Nos vemos en el próximo post.

El amigo del vino

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